Poca cosa cualquier inofensiva obviedad;
pospongamos aquel opíparo pasado de gloria;
posterguemos lo inevitable, la acumulación, ción, ción, ción.
Roca sintética que suena a cloaca vacía, sea subterránea, sea peatonal.
Póstuma obsolescencia pregonada, sin descartes;
posible jardín en galerías petrificadas;
potenciada escalinata metálica destartalada.
Polisón que sube o que baja o que permanece;
poseamos alternativas de segundamano;
postulemos otro presente continuado, ado, ado, ado.
Rocambola fósil que brota a la defensiva de la sequía lagrimal.
Postmoderno por confuso error evidente;
pose de gallito de riña desganado;
polarizada selección informe descatalogada.
Podredumbre y entorno de abandono desvencijado;
poseido por una baratija de cotillón endemoniado;
postal de un chiquilín fanatismo confundido, ido, ido, ido.
Rocallosa enigmática sin fricción técnica ni contactos de estaño.
Posteridad en salvaje danza inmóvil asegurada;
postizo por infernal homonimia indocumentada;
polémico encuentro apasionadamente satánico.
Políglota que no vocaliza ni tartamudea;
postura de valiente estirpe naciente, con febo que asoma;
postrado entre plegarias y lamentos ajenos, enos, enos, enos.
Rococó monocromático, rectilíneo, raquítico, estructural y oxidado.
Postrimería del noble comercio del acrílico sonoro;
postre con cereza doble, numérica y descomunal;
populacho, dificilongo que lo fuera, que lo fuese.
Polvorosa la de los pies sedientos de sonidos frescos;
posiciones injustamente desencontradas;
postdata sin amparo ni recursos, ni testimonios, ni sellos.
Rocoso y macizo laberinto espejado, otrora paraíso de cristal.
Postigones entorpeciendo la dulce ensoñación;
pozo o pocilga donde no se encaja ni por puta;
polifonía sin haber vendido el alma al diablo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario